Introducción



Existe una alta prevalencia de sensibilización mediada por IgE contra alérgenos específicos entre los pacientes asmáticos. Además la presencia de anticuerpos IgE contra alérgenos procedentes de los ácaros del polvo doméstico, cucarachas, gatos y pólenes (gramíneas, Ambrosia, Betula, Parietaria, Olea, Chenopodium, Cryptomeria y otros) ha podido asociarse con un mayor riesgo de sufrir agudizaciones del asma que requieren asistencia en urgencias, tanto entre los niños como adultos.

Es importante que los clínicos sepan identificar los desencadenantes ambientales tanto alergénicos como no alergénicos capaces de agudizar el asma, para de esa manera poder iniciar unas medidas que permitan el control o la eliminación de los mismos. Los cinco desencadenantes alergénicos del asma más importantes son, los ácaros del polvo doméstico, las cucarachas, los epitelios de animales, los pólenes y hongos. Inicialmente sólo los alérgenos de fuera de las viviendas, especialmente los pólenes y los hongos pudieron ser identificados y cuantificados mediante su examen al microscopio óptico, pudiéndose encontrar una correlación entre la presencia de estos dos tipos de neumoalérgenos y la morbilidad del asma. Con el desarrollo de las técnicas de inmunoensayo y los anticuerpos monoclonales para detectar los alérgenos del interior de las viviendas (tales como los ácaros del polvo doméstico, alérgenos de la cucaracha y de los gatos) los investigadores han podido también identificar y cuantificar estos importantes antígenos. Esto ha permitido el poder examinar y definir los factores de riesgo potencial para la población con asma, que está expuesta a diferentes niveles de estos potentes alérgenos y poder así evaluar la eficacia de las medidas de control ambiental.

Los alérgenos en su mayoría son proteínas hidrosolubles con un PM entre los 10.000 y 50.000 kD, muchos de ellos con actividad enzimática (por ejemplo el antígeno mayoritario de los ácaros es una proteasa producida en el aparato digestivo y excretada en las heces, el antígeno mayoritario de la cucaracha también es una proteasas con función digestiva).

Las personas alérgicas a estas proteínas presentan una respuesta de hipersensibilidad inmediata contra ellas, que incluyen un incremento en la producción de anticuerpos IgE y linfocitos T del fenotipo TH2. Las provocaciones bronquiales realizadas en el laboratorio con estas proteínas (en general tan solo unos dos minutos de inhalación) dan lugar a los pacientes con asma alérgico (80% de la población asmática) a un broncoespasmo inmediato (en los 30 minutos siguientes) seguidos de una respuesta inflamatoria en las vías aéreas, rica en eosinófilos, que puede durar hasta 7 días y que produce un incremento de la hiperreactividad bronquial.

En otras palabras, los alérgenos son capaces de producir en pacientes susceptibles:

  • Inflamación bronquial
  • Hiperreactividad bronquial
  • Broncoespasmo

que son los tres hallazgos que caracterizan el asma bronquial.

Ácaros del polvo doméstico

El principal alergeno del polvo doméstico permaneció en la oscuridad hasta 1967 en que fue sugerido que la más importante fuente de alergia del polvo doméstico estaba formada por unos ácaros del polvo pertenecientes al género Dermatophagoides. Estudios posteriores han dilucidado que dos miembros de la familia Dermatophagoides , el D. pteronyssinus y D. farinae son los dos ácaros alergénicos del polvo doméstico más importantes tanto en Europa como en Norte América, aunque otras especies también han sido descritas de ser importantes en áreas rurales (Lepidoglyphus destructor) y determinadas áreas geográficas (Blomia tropicalis). Posteriores estudios realizados en Dinamarca y EE.UU han corroborado estas observaciones, siendo reconocida la exposición a los ácaros del polvo doméstico como un factor de riesgo muy importante para el asma bronquial. Una epidemia de asma ocurrida en Highland Villages en Nueva Guinea fue relacionada con el uso de mantas infestadas con ácaros del polvo doméstico.

La concentración de alergenos de ácaros de polvo (una evaluación indirecta de la exposición) se mide en microgramos por gramo (mcg/g) de polvo de las muestras obtenidas por aspirar un área definida de una alfombra o un colchón. Este test se puede realizar en su casa por un módico precio (DEA test), previa solicitud por su médico (consulte con su alergólogo en la clínica). La concentración umbral propuesta de exposición alergénica necesaria para sensibilizarse a los ácaros del polvo es de 2 mcg de alérgenos del grupo 1 (Der p 1 y Der f 1) por gramo de polvo. Los niveles de 10 mcg/g de polvo inducen síntomas alérgicos o asma en personas sensibilizadas, pero niveles más bajos también pueden causar síntomas en algunos pacientes.

Las especies de ácaros pueden variar según las diferentes zonas climáticas.

Los niveles de los ácaros del polvo doméstico varían con el clima, estación del año y tipo de muebles, no obstante con mucho el factor que más influencia el crecimiento de los ácaros es la humedad. Los pacientes asmáticos alérgicos a los ácaros que viven en casas que disponen de apropiados receptáculos para el crecimiento de los ácaros (ej. muebles tapizados, ropa de la cama, alfombras y especialmente moquetas,) presentan un mayor riesgo, especialmente si residen en climas húmedos, pues los ácaros proliferan en la ropa de la cama y en las alfombras, principalmente sí la humedad de la casa se encuentra por encima del 55%. Una menor incidencia del asma ha sido encontrada en áreas de alta altitud en Europa, donde en general los niveles de ácaros encontrados en los muebles y en los colchones es menor. La introducción en los últimos 50 años de cambios en la forma de construcción de las casas y en los hábitos de limpieza ha potenciado la proliferación de los ácaros del polvo doméstico.

1.- La utilización de moquetas y la introducción del uso de aspiradores en lugar de la limpieza de alfombras mediante la sacudida fuera de las ventanas, probablemente haya incrementado el nivel de alérgenos de los ácaros en el interior de las casas, pues estos en su mayoría son aerosolizados cuando se pasa la aspiradora. Además el aspirado no es efectivo para extraer eficazmente los ácaros de la ropa de la cama, tapizados, alfombras o moquetas.

2.- El mayor uso de calefacción central en las construcciones modernas, en lugar de fuentes de calor local, permite que en todos los lugares de la casa existan unas condiciones de temperatura y humedad óptimas para el crecimiento de los ácaros.

3.- La introducción de detergentes que pueden ser utilizados en agua fría para limpiar la ropa de la cama ha potenciado también el crecimiento de los ácaros del polvo doméstico, ya que a estos solamente puede matarlos el agua caliente.

4.- Las casas modernas con sus sistemas centralizados de ventilación y humidificación para ahorrar energía, especialmente a raíz de la crisis del petróleo de los 70, ha potenciado también la mayor infestación por ácaros del polvo doméstico.

5.- La invasión de la TV en las últimas décadas ha propiciado un incremento considerable en el tiempo que se permanece dentro de la casas y por tanto un incremento en la exposición a los antígenos de los ácaros y otros alérgenos del interior de las viviendas.

Los alérgenos procedentes de los ácaros solo pueden ser detectados en le aire durante las actividades que producen turbulencia, tales como pasar el aspirador. Las partículas en las que se encuentras estos alérgenos de los ácaros apenas miden 10 µm de diámetro, habiéndose estimado que como promedio una persona puede inhalar tan sólo unas 200 de estas partículas al día . Estos hallazgos pueden explicar el porqué la mayoría de los pacientes alérgicos a los ácaros no correlacionan la exposición al polvo con sus agudizaciones del asma y es que ciertamente los ácaros tienen mucha mas importancia como fuente crónica y acumulativa de alérgenos que causan inflamación-hiperreactividad bronquial que como desencadenantes de crisis agudas de asma.

Diferentes estudios de control ambiental, han demostrado la ineficacia de medidas AISLADAS de evitación (por ejemplo poner sólo cubiertas antiácaros). Por el contrario, en aquellos estudios en los que se han utilizado medidas CONJUNTAS de limpieza y de evitación de alérgenos de ácaros (por ej. cubiertas anti-ácaros en los colchones y en las almohadas más quitar moquetas del dormitorio, resto de la casa y lugar de trabajo, más lavar las sábanas a 60ºC y aspiración potente), han demostrado que son efectivas para minimizar la exposición a sus alérgenos y para reducir los síntomas de asma y las necesidades de medicación.

Ha podido comprobarse que los pacientes asmáticos en tan sólo 1 mes de residencia en clínicas alpinas [alta altitud], donde están expuestos a niveles muy bajos de ácaros, no solamente presentan una mejoría en sus síntomas de asma y necesidades de medicación, sino también en su hiperreactividad bronquial inespecífica y determinación de óxido nítrico en el aire exhalado.

Los pacientes que presentan un asma IgE mediado y en los cuales la sensibilidad a los ácaros del polvo doméstico ha sido demostrada mediante pruebas cutáneas y/o test in vitro son los candidatos para realizar estas medidas preventivas de control ambiental. Se han propuesto que el grado de intensidad de estas medidas ambientales se realicen en función de la severidad del asma y de la capacidad adquisitiva del paciente.

El dormitorio es la habitación más importante para realizar estas medidas de control ambiental, aunque otras áreas de la casa e incluso el trabajo como salones que puedan contener muebles tapizados o alfombras, son también importantes.

Las medidas fundamentales para reducir la exposición a los ácaros en orden de importancia incluyen:

1.- Quitar reservorios de ácaros

las alfombras o moquetas de la casa, especialmente del dormitorio y del salón de estar, la utilización de pequeñas alfombras que puedan ser lavadas es una alternativa aceptable a las moquetas.

Cambiar el sillón tapizado en tela por uno de piel.

Los libros deben estar en armarios o vitrinas cerradas

Eliminar los peluches

2.- Poner cubiertas especiales anti-ácaros (poros < 10 µm) para los colchones y almohadas (estas permiten la transpiración pero no el paso de los alérgenos a su través). Poner una cubierta también en el canapé. Eliminar colchones o almohadas viejas y/o de lana o plumas.

3.- Lavar la ropa de la cama con agua caliente a 60 ºC cada 14 días. Reducir los peluches a uno solo y lavarlo a 55º C o meterlo en el congelador 48 horas cada 14 días (la congelación también mata los ácaros).

4.- Debido a que los ácaros del polvo necesitan de mucha humedad, se debe tratar de mantener los niveles de humedad en el hogar por debajo del 50%. En climas calientes y húmedos, esto requiere la utilización de aire acondicionado y posiblemente de deshumidificadores. En climas secos y más fríos, esto puede lograrse abriendo las ventanas para facilitar una buena circulación del aire. Evitar el uso continuado de humidificadores.

5 .- La aspiración de la casa debe ser realizada por otra persona que no sea el paciente y éste no debe estar durante la misma y los 20 minutos siguientes. Si esto no es posible, el paciente debe utilizar una mascarilla antialérgenos y aspiradores que lleven bolsas de grosor doble y con filtros HEPA en el aire de salida.

6.- Si estas medidas no pueden ser cumplimentadas, es recomendable que el paciente cambie de domicilio a una vivienda nueva y seca, libre de moquetas, evitando primeras plantas o sótanos.

Los pacientes notan gran mejoría cuando cambian de residencia de sitios húmedos (por ejemplo Asturias) a zonas secas (por ejemplo Madrid). Las zonas de alta montaña (> 1200 metros), suelen ser secas y por tanto convenientes.

7.- Los productos acaricidas son poco eficaces y en general no se recomiendan. Varios acaricidas han sido estudiados y desarrollados en Europa y Australia, incluyendo benzil benzoato, ácido tánico, bromopol y el nitrógeno líquido. Los benzil benzoatos han sido evaluados en algunos estudios controlados y han sido descritos como efectivos. No obstante una importante limitación de los acaricidas, es que no alcanzan las partes mas profundas de las alfombras o tapizados lo que limita significativamente su eficacia.

Alergia a las cucarachas

Los alérgenos procedentes de las cucarachas han sido identificados como una causa importante de rinitis y asma alérgico, la capacidad de los alérgenos de las cucarachas para estimular la formación de anticuerpo IgE específicos se ha demostrado mediante la realización de pruebas cutáneas a punto final y estudios de RAST. Los alérgenos mayoritarios han sido identificados en las secreciones digestivas y cuerpo de la cucarachas. Mediante tests de provocación bronquial se ha evidenciado una relación causal entre la sensibilidad a la cucaracha y la capacidad de este alergeno de inducir broncoespasmo. En un estudio donde se examinaron un amplio grupo de pacientes asmáticos residentes en el interior del medio urbano de la ciudad pudo encontrarse que la sensibilización a las cucarachas actuaba como un factor de riesgo tan importante como los ácaros del polvo doméstico. Se ha objetivado un correlación significativa entre las hospitalizaciones por asma y la presencia de pruebas cutáneas y niveles altos de antígenos de cucaracha en el polvo de la casa de los pacientes, especialmente el procedente de la ropa de la cama. El umbral de sensibilización se ha establecido en Bla g 1 8 U/gr de polvo y éste se ha detectado en el 50% de los dormitorios de los niños asmáticos que viven en las casas del interior de la ciudad. Las pruebas cutáneas positivas a la cucaracha aparecen entre el 20 al 53% de los paciente alérgicos y entre el 49 al 61% de los pacientes asmáticos. Aunque existen 3500 especies de cucarachas, solamente tres de ellas han sido descritas como capaces de inducir la producción de anticuerpos IgE específicos, la Periplaneta americana, la Blattella germanica y la Blatta orientalis. Los alérgenos de las cucarachas se encuentran principalmente en los cajones y polvo del suelo de las cocinas, aunque también en baños, dormitorios, sofás y sábanas. La exposición es especialmente alta en las casas de apartamentos, viviendas de baja calidad y/o antiguas. Curiosamente entre un 20-48% de las casas sin aparente infestación por cucarachas, presentan detectables concentraciones de estos antígenos. Las partículas aeroalergénicas de cucaracha se asemejan a la de los ácaros, pues tienen más de 10 µm de diámetro y se detectan principalmente durante las turbulencias (aunque también están presentes en el aire sin turbulencias). La eliminación de la infestación por cucarachas suele necesitar intensas y repetitivas maniobras de exterminio, las cuales requieren el uso de sustancias químicas irritantes y tóxicas como los insecticidas órgano fosforados y por tanto es preferible que éstas sean realizadas por desinsectadores profesionales. No obstante algunos estudios no han encontrado que la desinsectación del apartamento, disminuya de una forma eficaz el contenido de alérgenos de cucaracha del interior de la vivienda.

A pesar de ello se debe recomendar las siguientes medidas para intentar reducir la exposición a los antígenos de cucaracha:

1.Exterminar con trampas y pesticidas en todo el edificio y realizado por profesionales.

2.Aspirado y limpieza húmeda de toda la casa

3.Mantener la basura fuera de la casa y eliminarla diariamente

4.Lavar diariamente los platos (los restos de grasa son una fuente importante de comida)

5.Guardar la comida en contenedores plásticos herméticos

6.Sellar las rendijas y otras puertas de entrada

7.Eliminar posibles suministros de agua para las cucarachas (goteo procedente del refrigerador, grifo o vajilla)

8.Eliminar posibles suministros de alimentos para las cucarachas (aspirar el salón de la TV y otras áreas donde pueda haber pequeños restos de comida cada 2 días).

Alergia a los epitelios de animales

Los animales domésticos especialmente los gatos y los perros son una causa frecuente de reacciones alérgicas en individuos con rinitis o asma alérgico. Todos los animales de pelo o plumas incluyendo las ratas, ratones, cobayas, hámsters, caballos, vacas, conejos, pájaros domésticos, algunos reptiles (iguanas) e incluso gusanos y larvas para alimentar los peces son capaces de inducir reacciones mediadas por IgE. Los alérgenos procedentes de los animales son muy frecuentes en las sociedades modernas, entre un 30-40% de las casas de EE.UU. tienen animales domésticos y prácticamente en cualquier casa (con o sin mascota) se puede detectar pequeñas concentraciones de antígenos de perro y gato. Las pruebas cutáneas a perro y gato se encuentran entre el 18-52% de los pacientes. Entre los profesionales que trabajan con animales de laboratorio, el 19-30% desarrollan síntomas alérgicos por sensibilización a ellos.

La alergenicidad del polvo doméstico, puede ser incrementada de una forma importante por la presencia de alérgenos de animales. Los pacientes alérgicos al perro y al gato pueden presentar síntomas agudos de asma a los pocos minutos de entrar en viviendas donde habiten animales. Por el contrario los pacientes alérgicos a los ácaros o cucarachas, raramente son conscientes de la agudización de su asma nada más entrar en la casa, incluso aunque en ésta los niveles de alérgenos de ácaros o cucaracha en el polvo sean altos. Los alérgenos procedentes de la orina de los roedores son una causa bien reconocida de alergias ocupacionales pero sólo más recientemente se han comenzado a reconocer que pueden jugar también un papel importante como alergeno sensibilizante no ocupacional, especialmente entre los pacientes asmáticos residentes en el interior de las ciudades.

Los alérgenos del gato han sido los alérgenos de los animales más estudiados y estos difieren ampliamente de los alérgenos de los ácaros del polvo doméstico. El tamaño de las partículas y la concentración de los alérgenos del gato en el aire varían ampliamente en cada momento, dependiendo principalmente de los sistemas de ventilación y calefacción de la casa. En la mayoría de los casos, la sensibilización al gato es producida en un 90% por un único alergeno del gato denominado Fel d 1 . Este es producido principalmente en las las glándulas sebáceas cutáneas y glándulas salivares aunque también puede estar presente en la orina de los gatos machos, pudiéndose encontrar estos alérgenos en cualquier especie de gato. El tamaño de partícula del alergeno del gato es muy pequeña (15-20% < 5 µm ) comparado con la del alergeno del ácaro (10 µm). Esta característica puede permitir que éstos, permanezcan suspendidos en el aire durante periodos más prolongados de tiempo y que puedan penetrar por inhalación más profundamente en las vías aéreas intrapulmonares, lo cual posiblemente esté relacionado con su mayor potencial para producir asma. En las casas donde hay gatos pueden detectarse niveles de alérgenos de 1-3000 µg/g de polvo. Los estudiantes con gatos contamina su ropa y los alérgenos son transportado en ella, contaminando la escuela y ropa de los demás estudiantes los cuales a su vez contaminan sus casas (ver esquema). Niveles de Fel d 1 de tan sólo 100 ng/m3 de aire son capaces de inducir síntomas respiratorios y éstos se encuentran habitualmente también en viviendas y recintos donde no hay gatos.

La alergia a los perros ha sido descrita de estar implicada en el 56% de los pacientes asmáticos de un grupo de población finlandesa, sin embargo poco se conoce de la composición de los alérgenos de perro. En contraste con el alergeno de gato donde el componente antigénico mayor ha sido identificado y aislado, los alérgenos de perro parece corresponder a una compleja mezcla de al menos 5 alérgenos diferentes de los cuales Can d 1 es el mas frecuente. Aunque los perros tienen alérgenos comunes, pueden existir diferencias significativas en la respuesta de un paciente a una particular especie de perro o incluso a diferentes perros de la misma especie. Contrariamente a lo que es una creencia popular, los perros de pelo corto no son menos alergénicos.

Aunque varios estudios epidemiológicos han descrito que el asma o alergia es menos frecuente entre las personas que tuvieron una mascota durante su infancia, lo cierto es que si la sensibilización clínica a la mascota aparece, el tratamiento de primera elección debe ser evitar su exposición, incluyendo obviamente la desaparición del animal del interior de la casa. No obstante las consecuencias psicológicas de tal decisión deben ser cuidadosamente sobrepesadas en cada paciente. El reciente desarrollo de técnicas específicas de inmunoensayo para detectar el alergeno mayoritario del gato, nos permiten conocer fácilmente los cambios en la concentración ambiental del alergeno del gato antes y después de que este se haya quitado de la casa. Las concentraciones de alergeno de gato disminuyen muy lentamente después de que el gato se haya quitado de la casa, y en general son necesarias que hayan pasado unos 6 meses para poder obtener niveles similares a los que se encuentran en casas donde nunca hubo gatos. Además en algunas casas, los niveles de alergeno de gato permanecen en concentraciones muy altas y durante periodos muy prolongados de tiempo. Estudios preliminares indican que la disminución de las concentraciones de alérgenos pueden ser aceleradas mediante intensas medidas de limpieza, tales como quitar todos los muebles tapizados, moquetas y alfombras, sin embargo la limpieza de estas con sistemas de vapor no han demostrado dar un beneficio adicional con respecto el aspirado normal. Como los alérgenos pueden permanecer años en el colchón, estos deben ser cambiados o bien cubrirlos con una cubierta impermeable. Cuando a los pacientes se les indica que tienen que quitar el gato de la casa, es conveniente advertirles que el hacer la prueba de quitar temporalmente el gato durante un corto periodo de tiempo (por ej. una o dos semanas), en muchos casos es insuficiente y por tanto no es una prueba concluyente.

En aquellos casos en que el paciente no quiere quitar el animal de la casa debe recomendarse:

1. Que el animal sea confinado a un determinado área de la casa, siempre fuera del dormitorio y preferiblemente fuera de la casa (caseta en el jardín).

2. Colocar limpiadores del aire con filtros HEPA o filtros electrostáticos.

3. Deben de eliminarse las alfombras y moquetas ya que actúan como reservorios de alérgenos.

4. Lavar la ropa de vestir y de la cama con agua caliente y poner cubiertas impermeables al colchón y almohada.

5. Limpiar paredes y suelos de la vivienda. Limpiar con paños húmedos sillones y muebles. La aspiradora debe llevar filtros HEPA.

6. Lavar cada 7 días a la mascota y la cesta donde duerme, para disminuir las concentraciones de alergeno que puede desprender al aire y utilizar ácido tánico (para desnaturalizar los alérgenos).

7. Llevar el gato al veterinario para castrarlo. Se ha descrito que la castración de los gatos reduce significativamente la producción de Fel d1.

8. Recientemente una empresa americana ha comercializado una generación de gatos y perros genéticamente seleccionados, que no producen Fel d 1 o Can d1, el problema es su precio.

Alergia a los pólenes

Los alérgenos de los pólenes que desencadenan asma, corresponden a los procedentes de los árboles y plantas que polinizan a través del aire (polinización anemófila) y no a través de los insectos (polinización entomófila).Cada especie tiene su específico periodo de floración y polinización, lo cual depende de la climatología a su vez condicionada por la latitud y altitud. A pesar de que el tamaño de los granos de polen es aparentemente muy grande como para poder alcanzar con facilidad las vías aéreas mas allá de la bifurcación traqueal, la relación existente entre las concentraciones de pólenes y la presencia de síntomas de asma es más que evidente.

Knox y colaboradores tratando de indagar el mecanismo por el cuál el polen causa el asma bronquial, ha demostrado que los granos de polen de gramíneas (Lolium) se rompen por choque osmótico y que cada uno de estos granos libera al medio ambiente aproximadamente 700 microgránulos de almidón. Estos gránulos de almidón (leucoplastos) de un diámetro inferior a 5 micras pueden penetrar fácilmente en las vías respiratorias distales y si bien su concentración atmosférica es apreciable durante toda la estación, esta se incrementa unas 50 veces durante precipitaciones lluviosas. Los autores australianos han demostrado que estos gránulos de almidón del polen del Lolium contienen el alergeno Lol p 5, siendo capaces estos gránulos de producir pruebas cutáneas y provocaciones bronquiales positivas en pacientes con asma polínico. Estos gránulos de almidón pueden explicar los días epidémicos de asma ocurridos en Melbourne en 1.987 (incremento en cinco veces del número de asistencias hospitalarias por asma) y en 1.989 (277 asistencias en urgencias por asma en lugar del promedio de 26) y en Londres durante 1.994. El denominador común de esas tres epidemias fue la presencia de una tormenta durante la polinización de las gramíneas. Las concentraciones de gramíneas atmosféricas eran altas antes de la tormenta y aunque estas descendieron por el efecto de la lluvia, por el contrario las pequeñas partículas (< 5 micras) se mantuvieron (Londres), o se incrementaron (Melbourne) durante algún tiempo después de que la tormenta se hubiera iniciado.

Los pólenes alergénicos varían según la vegetación y el clima. En general los pólenes de árboles son los predominantes durante el invierno y principios de la primavera, los pólenes de las gramíneas durante la primavera y los de las malezas durante el verano y otoño.

Los pacientes con asma polínico pueden presentar agudizaciones bruscas y recortadas sólo durante períodos muy específicos del año. Por ejemplo en el norte de California donde cada año se produce un intenso pico de polinización de las gramíneas entre la segunda y tercera semana de Mayo, éste se acompaña de un intenso pico en las asistencias por asma en los servicios de urgencias. Precisamente en un estudio realizado en California, pudo encontrarse que los pacientes que acudieron a urgencias durante el período álgido de polinización de las gramíneas, presentaban unos niveles muy altos de IgE especifica contra los pólenes de gramíneas. Estos investigadores encontraron que durante esas dos semanas de asma epidémico, los pólenes de gramíneas se encontraban en altas concentraciones no solamente en la atmósfera, si no también en el interior de las viviendas, formando parte del polvo doméstico especialmente en las alfombras, ropa de la cama y muebles. La presencia de pólenes de gramíneas en el interior de la casa se relacionó con la mayor ventilación de las casas a través de las ventanas y claraboyas. Por tanto los pólenes del interior de la vivienda pueden también contribuir de forma significativa en la exposición polínica que sufren los pacientes durante los picos de polinización.

Los pacientes deben ser informados sobre el comienzo duración y finalización de aquel o aquellos pólenes inductores de su asma, para que de esa manera sepan cuando deben de iniciar y finalizar las medidas de evitación y tratamiento medicamentoso. Los recuentos diarios de pólenes que se dan en los medios de comunicación también pueden ser de ayuda para éste objetivo, y permiten que tanto los pacientes como los médicos puedan entender mejor las grandes variaciones interanuales en la intensidad de los síntomas alérgicos.

La mejor medida de evitación sería mantenerse durante el pico de polinización en un área geográfica libre de pólenes (por ejemplo la playa), no obstante como para la mayoría esto no es posible, las medidas pasan por estar el mayor tiempo posible en el interior de las casas con las ventanas cerradas, siendo útil el uso de aire acondicionado con filtros tanto en casa como en el coche. No obstante dado que los pacientes tienen que salir al trabajo o a la escuela, éstas medidas son difíciles de llevar, por lo que en un gran número de casos es necesaria la utilización de medicación sintomática y/o inmunoterapia.

Los pólenes más importantes productores de polinosis en España son los procedentes de los cipreses en Enero-Marzo , el abedul en Abril (macizo galaico), las gramíneas y olivo en Abril-Junio , la Parietaria (una maleza) de Abril-Julio y el Chenopodium (otra maleza) de Julio-Septiembre. Por áreas geográficas la primera causa de polinosis son las gramíneas en el Centro y Norte de la península, el olivo en el Sur (Jaén, Sevilla, Granada, Córdoba) y la Parietaria en las regiones costeras mediterráneas (Barcelona, Murcia, Valencia).

Durante la estación de exposición a pólenes alergénicos es recomendable seguir las siguientes medidas:

•Mantener las ventanas cerradas incluso por la noche. Utilizar aire acondicionado con filtros o purificadores del aire

•Disminuir las actividades al aire libre durante las 5-10 de la mañana (emisión de pólenes) y de 7-10 de la tarde (periodo de descenso del polen desde lo alto de la atmósfera, al enfriarse el aire).

•Mantener cerradas las ventanillas cuando se viaja en coche. Poner filtros al aire acondicionado del automóvil.

•Permanecer el mayor tiempo posible dentro de casa durante los días de mayores concentraciones de pólenes. Durante el período álgido de polinización evitar salir, sobre todo los días de viento.

•Tomarse las vacaciones durante el período álgido de polinización, eligiendo una zona libre de pólenes (por ej.: la playa o cumbres nevadas).

•Tomar la medicación prescrita por su médico.

•Evitar cortar el césped o tumbarse sobre él.

•No secar la ropa en el exterior durante los días de recuentos altos (el polen puede quedar atrapado en ella).

•Ponerse gafas de sol y mascarillas antialérgenos  al salir de casa