PRICK TEST 

 

Método diagnostico para determinar qué sustancias (alergenos) son capaces de provocar una respuesta alérgica en un individuo.

Información:

Una reacción alérgica o de hipersensibilidad, es una respuesta del sistema inmune al exponerse la persona a determinados alergenos, bien sea por inhalación, ingestión, inyección o por contacto con la piel o los ojos. Cuando los anticuerpos IgE identifican un alergeno, liberan una sustancias química llamada histamina, la cual es la causante de los principales síntomas de las reacciones alérgicas: estornudos, ojos rojos y llorosos, irritación, congestión nasal, urticarias y, en casos más extremos, asma. Si la reacción llega a límites mayores y no se controla, puede desencadenar una reacción generalizada y grave llamada shock o choque anafiláctico, la cual debe tratarse con la mayor urgencia posible para evitar consecuencias fatales.

Los alergenos más corrientes suelen ser los ácaros del polvo, diferentes tipos de pólenes, mohos, plantas, pelo de animales, alimentos, medicamentos, veneno de insectos (mosquitos, abejas…), metales, sustancias químicas o cosméticos.

Las pruebas de alergia son útiles para determinar el agente que provoca la reacción alérgica a un individuo, y así tomar las medidas necesarias de cara a evitar o limitar la exposición a éste, o poner al  paciente bajo tratamiento farmacológico para controlar los síntomas.

¿Cómo se realiza la prueba?

Para poder realizar la prueba, se emplearán unas soluciones preparadas con cantidades ínfimas de sustancias potencialmente alergénicas. Son soluciones diluidas de extractos de plantas, pólenes, ácaros veneno de diferentes insectos, alimentos o medicamentos. También pueden usarse soluciones de suero fisiológico, como control negativo, o de histamina, como control positivo.

Metodología:

Se desinfecta el área donde se realizarán las punciones con alcohol. A continuación, se colocan gotas de varias de estas soluciones diluidas sobre la piel, en un orden controlado para saber de cual se trata y separadas entre 2 y 5 centímetros entre sí. Seguidamente, se pincha encima de cada gota con una aguja, de manera que la solución penetre la capa superficial de la piel. Se utilizaran además un control negativo (suero fisiológico) y uno positivo (histamina). Si éste último no diera reacción, indicará que el paciente ha estado tomando medicamentos antihistamínicos, con lo cual la prueba no será válida y se tendrá que volver a repetir pasado unos días.

Se deja transcurrir un tiempo de entre 15 y 20 minutos, durante el cual la piel irá reaccionando selectivamente. En las zonas de punción en las que se forme una pápula de un tamaño determinado, acompañada de picor, indicará un positivo frente al alergeno correspondiente a esa punción. Un mismo paciente puede dar varios positivos en una sola prueba.

Los resultados obtenidos no son concluyentes, tan solo demuestran la existencia de anticuerpos contra un determinado alergeno. La historia clínica de la persona y sus antecedentes familiares serán importantes para determinar el diagnóstico de una alergia y planificar su tratamiento.

Dependiendo de a qué alergeno ha dado positivo, podrá ser necesario recurrir a otro tipo de pruebas más precisas:

  • Diagnóstico de alergia alimentaria: Se somete al paciente a un régimen de exclusión en el cual se elimina de la dieta durante unos días el alimento sospechoso de alergia, y se comprueba si ello induce a una mejoría.

  • Diagnóstico de alergia a medicamentos: Se somete al paciente a una prueba de provocación oral, en la que se suministran dosis crecientes del medicamento en cuestión para ver cómo reacciona el organismo (siempre realizada bajo vigilancia médica)